CINE ESPAÑOL

noviembre 16, 2011 in Cine, Economia, OPINIONES PERSONALES

SITUACION ACTUAL DEL CINE ESPAÑOL

Mi opinión va dirigida a todos los que hacen  cine español, fundamentalmente me refiero a la negativa situación en la que se encuentra el cine español, esta situación radica en la falta de financiación tanto en lo que se refiere al capital público como al privado.

Aconsejo a la industria cinematográfica española, romper con ese grado de dependencia actual entre el dinero público y la producción, y primar las películas de acuerdo a sus rendimientos y en función del capital privado.

Dado la poca rentabilidad y la descapitalización del sector de la producción, así como la continua pérdida de mercado,  en contraste con esta situación voy hacer referencia a lo que ocurre en Hollywood.

La situación es muy clara, la industria cinematográfica hollywoodiense  sigue arrasando en las carteleras españolas, cierto que no le falta dinero para seguir imbatible, pero tampoco carece de ideas, en el cine español en cambio escasea el dinero, pero no carece de talento.

Detrás de una película norteamericana, van extraordinarias inversiones y magnos planes de marketing para su promoción y lanzamiento, al igual que Hollywood en su momento decidió olvidar la ayuda pública, nosotros vamos a dejar a un lado este tipo de subvenciones y vamos a centrar le estimulación del cine español en inversiones y financiación privada, es decir, establecer una búsqueda de empresas privadas que decidan invertir en las películas a cambio de publicidad explicita en ella.

El objetivo principal es la financiación privada, y los objetivos específicos son, la publicidad de empresas que decidan invertir en las películas, y estará centrada en la presentación anterior al estreno, en la película en sí, participación del responsable del producto en la composición del guion, para determinar bajo su criterio el lugar, características y condiciones técnicas referentes a la aparición del producto en el film, y el merchandising del producto publicitario, ofertando descuentos para los productos a través de una serie de requisitos preestablecidos.

La estrategia para conseguir una fuente de financiación privada, consistirá en realizar un acercamiento a las empresas más adecuadas a la película, ya sea por un producto o servicio, este acercamiento se realizara mediante ofertas publicitarias de la propia productora.

La publicidad del producto, entrará a formar parte de la campaña de lanzamiento desde el momento en que la película ha sido terminada y es conocida por los medios de comunicación, dándole al producto un carácter de patrocinador, y aparecerá en la película determinado por la estructura del guión, y se le dará un carácter de importancia de tal manera que el público pueda identificarlo claramente con alguna escena y con los intérpretes principales.

Dentro de este plan promocional, debemos destacar el gran enemigo que puede dar lugar a que toda esta poderosa estructura de producción, distribución y exhibición cinematográfica se venga abajo, esto puede ocurrir simplemente con que la gente deje de ir al cine, prefiriendo quedarse en casa viendo la televisión, pero dada la situación actual de la televisión española, en estado decadente por los programas basura, hay que aprovechar  la  oportunidad.

A partir del momento en que la televisión fue un hecho, viene produciendo un cambio inexorable que avanza día a día, que progresa con mayor aceleración en la medida que lo ha hecho la revolución científico-técnica en los sistemas de emisión y reproducción de imágenes audiovisuales: el cambio en la manera de ver y de consumir el cine.

Aparte de todos estos sucesos que no podemos olvidarlos, debemos considerar, para el correcto funcionamiento de este plan promocional, un sentido estrictamente comercial del cine: debemos partir únicamente de la consideración del cine y de las películas, como simple mercancía, comparable en su devenir económico a cualquier otra.

Para los sectores de la exhibición y la distribución de películas, esta consideración de película, ha sido, desde siempre básica y fundamental, siendo evidente que la mejor mercancía es la que produce más dinero, la más rentable.